Invertir en el Centro Histórico de Oaxaca se ha convertido en una opción atractiva para quienes buscan capitalizar el auge turístico y el creciente interés por la región. Los precios de entrada para propiedades en esta zona oscilan entre los 12 y los 30 millones de pesos, abarcando desde casas tradicionales hasta edificios completos, muchos de los cuales ya están habilitados para su uso en plataformas como Airbnb. Esta variedad permite que tanto pequeños inversionistas como grandes desarrolladores encuentren oportunidades adecuadas a sus necesidades y expectativas de retorno.
Una de las particularidades del mercado inmobiliario en el Centro Histórico de Oaxaca es que el precio no siempre está determinado por la calidad de la construcción ni por el tamaño de la propiedad. Por ejemplo, algunos terrenos o edificaciones con dimensiones relativamente modestas pueden alcanzar valores elevados debido a su ubicación privilegiada o a su potencial histórico. En contraste, existen edificaciones amplias y con acabados de lujo cuyo precio puede ser similar o incluso menor, dependiendo de su contexto y atractivo para el turismo.
Entre los ejemplos más destacados se encuentra un terreno situado en el tradicional barrio de Jalatlaco, conocido por su ambiente bohemio y su cercanía al centro. Este predio, a pesar de contar con un área construida modesta, se cotiza en varios millones de pesos por su potencial de desarrollo y la creciente demanda en la zona. Asimismo, edificios históricos con amplias características arquitectónicas y valor patrimonial también figuran en el mercado, atrayendo a inversionistas interesados en la restauración y conservación del patrimonio cultural.
La demanda inmobiliaria en Oaxaca se mantiene robusta, impulsada principalmente por el crecimiento del turismo nacional e internacional. Muchos visitantes optan por hospedajes alternativos, lo que ha incrementado la rentabilidad de propiedades destinadas a plataformas como Airbnb. Este fenómeno ha provocado que los precios de los bienes raíces en el Centro Histórico superen en ocasiones a los de otras ciudades con tradición colonial, como Puebla, reflejando el atractivo particular del estado y el dinamismo de su economía turística.
La proximidad de la ciudad de Oaxaca a destinos de playa como Puerto Escondido también ha contribuido a consolidar la región como un imán para inversores. La facilidad de acceso a la costa, sumada a la riqueza cultural y gastronómica de la capital oaxaqueña, ha generado un círculo virtuoso que sigue elevando tanto la demanda de hospedaje como el valor de las propiedades. Así, invertir en el Centro Histórico de Oaxaca no solo representa una apuesta por el presente, sino también por el futuro del turismo y la plusvalía inmobiliaria en la entidad.





