Alejandro Ruiz Olmedo

Chef Ejecutivo y Fundador de Casa Oaxaca

EL EMBAJADOR GLOBAL DE LA GASTRONOMÍA OAXAQUEÑA CONTEMPORÁNEA

Alejandro Ruiz Olmedo es la figura central que puso a Oaxaca en el mapa de la alta cocina mundial. Originario de La Raya, Zimatlán, Ruiz Olmedo transformó su herencia familiar y el conocimiento de los mercados locales en un lenguaje gastronómico sofisticado que respeta profundamente el origen. Es el arquitecto de Casa Oaxaca, un proyecto que evolucionó de ser un pequeño hotel con restaurante a convertirse en un referente obligado de la lista Latin America’s 50 Best Restaurants. Su perfil combina la maestría técnica del chef con una visión empresarial que ha sabido exportar la esencia de los valles centrales a escenarios internacionales.

Alejandro Ruiz se consolida no solo como cocinero, sino como el principal promotor de la economía circular gastronómica en el estado. Tras la saturación turística que ha vivido Oaxaca en los últimos años, Ruiz ha liderado un movimiento entre los restauranteros para regresar a lo básico: el fortalecimiento del campo. Su gestión actual se enfoca en asegurar que el éxito de sus restaurantes (Casa Oaxaca El Restaurante, Casa Oaxaca Café y Oaxacalifornia) beneficie directamente a las redes de microproductores, garantizando precios justos para el maíz criollo y los chiles endémicos.

La visión actual de Alejandro Ruiz se centra en la «Gastronomía de Conciencia». Ante los retos ambientales y la escasez de agua en los Valles Centrales, Ruiz ha implementado en sus establecimientos sistemas de aprovechamiento hídrico y reducción de plásticos. Para él, el futuro de la cocina oaxaqueña no reside en la complejidad de los platos, sino en la pureza de los ingredientes. Su agenda prioriza la defensa de las semillas nativas frente a los granos industriales, sosteniendo que «la receta es importante, pero el suelo donde crece el ingrediente lo es todo».

Como fundador y organizador del Festival «Saber del Sabor», ha logrado reunir anualmente en Oaxaca a los mejores chefs del mundo, creando un intercambio cultural que posiciona a la entidad como la capital gastronómica de México.

Ha llevado la sazón oaxaqueña fuera de las fronteras estatales con conceptos exitosos en la Ciudad de México (como Guzina Oaxaca) y colaboraciones en el extranjero, donde funge como asesor de menús que buscan autenticidad mexicana.