Ante las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien volvió a cuestionar a México y a señalar la presencia e influencia de los cárteles en territorio nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfatizó la postura histórica de México respecto a la intervención militar extranjera. Desde la conferencia matutina realizada en el Hospital Oncológico para la Mujer “La Pastora”, en la alcaldía Gustavo A. Madero, Sheinbaum recordó que, ante los repetidos ofrecimientos de intervención militar por parte de Estados Unidos, el gobierno mexicano se ha manifestado en contra de manera sistemática y ha defendido la soberanía nacional como principio fundamental de su política exterior.
La mandataria subrayó que, si bien México rechaza categóricamente cualquier tipo de intervención, el gobierno está abierto a la colaboración con Estados Unidos en temas de seguridad, siempre y cuando se respete la soberanía. Explicó que existe un “entendimiento” entre ambos países, el cual ha dado resultados positivos a través de las reuniones del Comando Norte con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Marina, guiados por cuatro principios básicos, siendo el respeto a la soberanía el más importante. La cooperación, detalló Sheinbaum, incluye intercambio de inteligencia y otros temas relacionados, pero siempre ocurre a petición expresa del gobierno mexicano.
En este contexto, la presidenta hizo un llamado a la administración estadounidense para que, si realmente desea apoyar a México en la lucha contra los cárteles, enfoque sus esfuerzos en detener el tráfico ilegal de armas que cruza la frontera hacia territorio mexicano. Señaló que el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos ha reconocido que alrededor del 75 por ciento de las armas incautadas a grupos criminales en México tienen su origen en el país vecino del norte. Sheinbaum enfatizó que una acción decidida contra el tráfico de armamento sería de gran ayuda para reducir la capacidad de fuego de las organizaciones delictivas.
Sheinbaum también abordó la problemática del consumo de drogas en Estados Unidos como un factor clave para enfrentar a los cárteles. Aseguró que, aunque México ha logrado reducir de manera significativa el envío de fentanilo hacia Estados Unidos, el alto nivel de consumo, especialmente entre los jóvenes estadounidenses, sigue siendo una preocupación central. Reiteró que, en México, el gobierno ha intensificado los esfuerzos para combatir el consumo de drogas, con el objetivo de evitar el crecimiento de adicciones en la población y reducir la demanda interna.
Por último, la presidenta destacó que la producción de drogas sintéticas no es un fenómeno exclusivo de México. Subrayó que en Estados Unidos también existe una considerable producción de sustancias como metanfetaminas, lo que demuestra que el problema de las drogas es compartido y requiere una estrategia binacional basada en la responsabilidad conjunta. Sheinbaum concluyó que la cooperación y el respeto mutuo deben ser la base para enfrentar el reto del crimen organizado, sin recurrir a medidas unilaterales o intervenciones que vulneren la soberanía nacional.





