Directora de Mezcal Real Minero y Líder del Proyecto LAM
LA PROTAGONISTA DE LA CULTURA ANCESTRAL Y LA SOBERANÍA BIOCULTURAL
Graciela Ángeles Carreño se consolida como la guardiana más influyente de la tradición mezcalera en Oaxaca. Representando a la cuarta generación de una estirpe de maestros mezcaleros en Santa Catarina Minas, ha transformado la empresa familiar Real Minero en un referente global de autenticidad y ética productiva. Su perfil es el de una académica y visionaria que ha logrado romper techos de cristal en un sector históricamente masculino, demostrando que la destilación en ollas de barro no es solo un proceso técnico, sino un acto de resistencia cultural. Para Graciela, el mezcal no es una mercancía de moda, sino un legado vivo que conecta la memoria de sus ancestros con el futuro de la biodiversidad en el México profundo.
Su liderazgo se destaca por la consolidación del Proyecto LAM (Lorenzo Ángeles Mendoza), un centro de innovación y rescate de especies de agave que honra la memoria de su padre. Bajo su dirección, esta iniciativa ha revolucionado la industria al promover la investigación científica aplicada al campo, el manejo sostenible de agaves silvestres y la creación de un jardín etnobotánico único en su tipo. Graciela ha sido la arquitecta de un modelo de «ciencia ciudadana» donde los productores recuperan el control de sus semillas y procesos. Su voz es indispensable en los foros internacionales para denunciar la industrialización extractiva, defendiendo un futuro donde el mezcal siga siendo el alma de los pueblos y un motor de justicia social para las comunidades de la Sierra Sur.
Recibió reconocimientos por su labor en la Educación Matemática y Ciencia Aplicada aplicada al campo, integrando su formación doctoral con la gestión agroindustrial sustentable.
Encabeza la iniciativa de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) en Santa Catarina Minas, protegiendo polinizadores y especies de maguey endémicas ante el cambio climático.
Impulsora de la Biblioteca Comunitaria El Rosario y de redes de mujeres mezcaleras («Mujer Agave»), promoviendo el relevo generacional y el arraigo de los jóvenes en sus comunidades de origen.

