El Movimiento Democrático de Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO), brazo político de la Sección XXII del SNTE-CNTE, manifestó este sábado su rechazo al proceso de revocación de mandato del gobernador Salomón Jara Cruz, calificándolo como una “simulación democrática sin legitimidad popular”. Este posicionamiento fue dado a conocer mediante un comunicado leído desde la llamada Ciudad de la Resistencia, en la capital oaxaqueña, donde la dirigencia magisterial denunció presuntas irregularidades en el proceso y acusó al gobierno estatal de hacer uso faccioso de recursos públicos, así como de coaccionar el voto a través de programas sociales. La postura de la Sección XXII se dio en medio de cuestionamientos públicos sobre la congruencia de su discurso, pues históricamente la organización ha mantenido acuerdos y pactos con los distintos niveles de gobierno.
A pesar del tono combativo del comunicado, la Sección XXII ha sido señalada en múltiples ocasiones por beneficiarse de negociaciones directas con el gobierno, obteniendo plazas, recursos y otros privilegios a cambio de su respaldo o neutralidad en coyunturas clave. Esta dualidad ha generado críticas tanto dentro como fuera del gremio, pues mientras por un lado se denuncia la “simulación democrática”, por el otro se mantienen prácticas de negociación que contribuyen a perpetuar el statu quo. En el contexto de la revocación de mandato, la postura del magisterio se interpretó como una jugada política para mantener su presencia mediática y reforzar su liderazgo ante sus bases.
En su mensaje, la Sección XXII señaló el “incumplimiento sistemático” de la administración de Jara Cruz en áreas como educación, salud, seguridad y derechos sociales, y acusó al gobierno estatal de corrupción, nepotismo y represión. No obstante, las ironías no pasaron desapercibidas para la opinión pública, ya que la propia organización magisterial ha sido objeto de señalamientos similares, particularmente en lo que respecta a la asignación de plazas y recursos a través de mecanismos poco transparentes. Estas contradicciones han alimentado el escepticismo respecto a la autenticidad de sus denuncias y su verdadero compromiso con la transformación social en Oaxaca.
El magisterio oaxaqueño también criticó la imposición de modelos económicos y educativos que, a su juicio, profundizan la desigualdad y la marginación, aunque en la práctica sus acuerdos con los gobiernos en turno han permitido la continuidad de políticas que públicamente rechazan. En el comunicado, reafirmaron su carácter apartidista y combativo, llamando al pueblo de Oaxaca a fortalecer la organización popular más allá de los “ejercicios electorales simulados”. Sin embargo, para muchos observadores, estos pronunciamientos responden más a la necesidad de mantener legitimidad y cohesión interna, que a una genuina voluntad de confrontar al poder.
Finalmente, el comunicado difundido por la Secretaría de Prensa y Propaganda del CENCOS XXII concluyó con la consigna “El pueblo unido, avanza sin partidos”, una frase que busca reafirmar la independencia del movimiento pero que, para sus críticos, resulta vacía a la luz de los acuerdos políticos que han sostenido con distintas administraciones, tanto del partido en el poder como de anteriores gobiernos. La Sección XXII mantiene una larga tradición de movilización y presión social en Oaxaca, aunque su historia reciente está marcada por episodios de negociación y complicidad con el poder, lo que pone en duda la autenticidad de su oposición y alimenta el debate sobre su verdadero papel en la vida política del estado.





